Política
¿Adamuz, la nueva Angrois? La tragedia que estremece a España

La mediocridad política actual se manifiesta cuando la miseria y la ruindad reemplazan la prudencia y la serenidad. La prudencia debería evitar los alborotos fascistas en redes sociales, caldo de cultivo del nazismo, y la serenidad permitiría ver en la tragedia una oportunidad en lugar de medrar en el estercolero de los odiadores. Así nació el nazismo: individuos frustrados que vieron en su fracaso la oportunidad de exprimir los instintos más bajos en un contexto de crisis, culpando a los judíos de los males del mundo. Esta incertidumbre es similar a la que permitió a Orson Welles realizar su experimento sociológico de La guerra de los mundos en 1938, donde la inestabilidad económica y el avance de Hitler generaron pánico, confundiendo a los oyentes sobre si la invasión era alienígena o nazi. Este país está horrorizado por la tragedia de Adamuz, que ya forma parte de nuestra memoria enlutada, como la curva de Angrois. La indigencia política ha acudido presta a aprovecharse del balastro ensangrentado.
