Gastronomía

¿Cardo rojo para Navidad? Descubre las recetas sorianas que sorprenderán a tus invitados

¿Cardo rojo para Navidad? Descubre las recetas sorianas que sorprenderán a tus invitados
El cardo rojo, símbolo navideño de Ágreda y de la gastronomía soriana, vuelve a destacar tras sus jornadas anuales, demostrando ser más que una simple curiosidad. Su sabor, textura y versatilidad lo convierten en una verdura ideal para la cocina invernal, aunque aún es poco conocido fuera de la región. Estas fiestas, saber aprovecharlo puede hacer la diferencia en tu menú navideño. Aunque muchos lo asocian con el hervido tradicional, el cardo rojo se presta a preparaciones que realzan su carácter silvestre. Una opción sencilla es cocinarlo a fuego lento en un caldo ligero de pollo y almendra, una receta tradicional de Ágreda que concentra el aroma, suaviza las fibras y permite crear un plato elegante. Otra alternativa popular en restaurantes sorianos es servirlo templado con una vinagreta de mostaza suave. La acidez resalta el toque ligeramente amargo del cardo, convirtiéndolo en una guarnición perfecta para carnes de invierno o como entrante antes de un plato principal. El cardo rojo aporta un toque de estacionalidad, y su color lo vincula con la mesa navideña. Se está incorporando a recetas que buscan un guiño visual sin usar ingredientes ultraprocesados. Por ejemplo, una crema densa de cardo con un hilo de aceite de pimentón es un primer plato ligero y festivo. También puede integrarse en canelones o lasañas vegetales, aportando una textura jugosa sin dominar el relleno. Este truco se utiliza en Ágreda para aligerar las recetas sin añadir grasa, ideal para las comidas largas de diciembre. Una clave para cocinar el cardo rojo es el tiempo de cocción: necesita más tiempo del que se cree. Cocerlo hasta que esté tierno evita el amargor y permite usarlo en platos más delicados. Los hortelanos locales también destacan la importancia de pelarlo bien, eliminando las hebras para mejorar la textura final. Para opciones más modernas, algunos cocineros lo saltean con ajo o lo brasean ligeramente. El contraste entre el exterior caramelizado y el interior tierno crea un acompañamiento aromático para pescado blanco o aves. El cardo rojo se complementa bien con sabores terrosos y vinos blancos jóvenes. Nueces tostadas, mantequilla avellana o queso suave de oveja equilibran su sabor vegetal. En versiones más festivas, se puede añadir una salsa ligera de cava o un sofrito de cebolla y almendra, una mezcla tradicional en Soria para dar profundidad a los platos de invierno.