Medio Ambiente

¿Por qué un tercio de las cigüeñas blancas de España eligen Castilla y León?

¿Por qué un tercio de las cigüeñas blancas de España eligen Castilla y León?
Hace más de dos décadas que las cigüeñas blancas cambiaron sus hábitos migratorios. Ahora, son visibles antes de San Blas, una fecha que evoca imágenes tradicionales de nidos en campanarios, como describió Miguel Delibes. Aunque algunas cigüeñas aún emigran al Sahel africano, muchas encuentran en España, particularmente en Castilla y León, un clima más favorable. El VIII Censo Internacional de Cigüeña Blanca, realizado por SEO/BirdLife en 2025, revela que España alberga entre 33.500 y 34.000 parejas de cigüeñas. De ellas, 10.997 tienen su hogar en Castilla y León, utilizando campanarios, tendidos eléctricos y construcciones abandonadas. Castilla y León lidera en número de ejemplares, mientras que en Extremadura y Andalucía se observa una evolución negativa debido al cierre de basureros, cambios agrícolas y la retirada de nidos. La población ibérica, sumando los datos de Portugal, se acerca a las 50.000 parejas, siendo el principal núcleo occidental de cigüeñas blancas en Europa. Sus nidos se encuentran tanto en construcciones humanas como en árboles, y también en tendidos eléctricos y antenas. Blas Molina, técnico de SEO/BirdLife, destaca que la cigüeña blanca es un buen indicador de la biodiversidad en un contexto de cambio global. La actividad humana y el cambio climático influyen en los comportamientos de esta ave, en la que España juega un papel importante al albergar la población más grande del suroeste europeo. Molina señala que Castilla y León siempre ha sido la comunidad con más cigüeñas, aunque con un ligero descenso debido a cambios desiguales entre provincias. Mientras Ávila y Zamora mantienen su población, Burgos, León y Salamanca muestran una tendencia negativa. Palencia ha superado el millar de ejemplares y Soria sigue creciendo, al igual que Valladolid, debido a la disponibilidad de comida en el vertedero. Sin embargo, Molina advierte que la dependencia de los vertederos es una trampa ecológica, ya que la alimentación en estos lugares causa intoxicaciones y funciona como transporte de plásticos a espacios naturales. Cada provincia gestiona su hábitat de forma diferente, dependiendo de la distribución de basureros, humedales y dehesas, aunque la matorralización y los parques fotovoltaicos también influyen. Molina también destaca la retirada de nidos, especialmente de tendidos eléctricos, y en algunos casos de iglesias y ermitas, debido a efectos sobre la infraestructura y falta de mantenimiento. Sugiere instalar plataformas o retirar el material periódicamente. Los nidos han pasado de ser un símbolo a un problema, motivando su retirada y el desplazamiento de las cigüeñas a sotos de río. SEO/BirdLife también atribuye el cambio en el estatus de la cigüeña a la intensificación agrícola, el descenso de la ganadería extensiva y el cambio en el tipo de cultivo, lo que disminuye los hábitats adecuados. Los humedales y pastizales son clave para la alimentación de la cigüeña, pero Molina apunta al mal estado de algunos humedales y la disminución de pastizales.