Sucesos
¿Crimen pasional en Soria?: El molinero de Abioncillo y la sangre en el molino (1904)

Gregorio Marín Ropero, el molinero de Abioncillo, se presentó en el cuartel de la Guardia Civil de Calatañazor en la madrugada del 2 de agosto de 1904, acusándose de haber asesinado a su esposa, Asunción Gonzalo Pérez. El suceso, que conmocionó a la provincia de Soria, llenó páginas de periódicos y legajos judiciales. La prensa de la época señaló a la víctima, Asunción, por una conducta "incalificable". Gregorio, tras sospechar de su esposa, mandó a su yerno al Burgo de Osma. Al día siguiente, la tensión estalló y, según la crónica, Asunción trató de agredir a Gregorio con un cuchillo, quien se defendió causándole la muerte. El Avisador cerró su crónica subrayando que «Gregorio Marín goza de excelente fama de hombre de bien y honrado á carta cabal entre sus convecinos». El juicio se celebró en la Audiencia Provincial de Soria, donde Gregorio Marín Ropero fue absuelto del delito de parricidio y se le entregó el cuchillo ocupado. En la escalera le esperaba su hija, la Antonia. Se abrazaron.
