Política
¿Derrota con sabor a victoria? El resultado de Carlos Martínez en Soria

El todavía alcalde de Soria, Carlos Martínez, ha logrado sobreponerse a las expectativas y a los pronósticos. Ha cosechado una derrota dulce, aunque sigue siendo una derrota que deja lejos a los socialistas de cambiar las tornas en Castilla y León tras 39 años en la oposición.
Martínez ha conseguido dos cosas fundamentalmente: no estrenarse con una caída, como sus predecesores, algo importante dada la situación del partido, y revivir al PSOE CyL, sumido en la depresión tras diez años de Luis Tudanca.
Carlos Martínez presentó el lunes su opción a las autonómicas de 2030. Para entonces, dispondrá del conocimiento de la comunidad y de la proyección pública de la que carecía en este primer envite.
Acostumbrado a ganar en Soria, ya sabe lo que es perder ante Mañueco. Al presidente de la Junta no se le ganan las elecciones solo por serlo. Su buen resultado debe ser un acicate para practicar la prudencia desde la jefatura de la oposición. Mañueco ya no será rival para él en 2030, abriendo posibilidades al PSOE cuando el candidato del PP no salga de la jefatura del gobierno.
El problema del PSOE es que se le ha achicado el espacio de gobernabilidad. Mientras, la derecha ha ensanchado su espacio. Pero Martínez ha devuelto la ilusión a los suyos, construyendo un proyecto político. Debe aprender de errores pasados, como jugar al gato y al ratón con VOX, e imponer el trabajo en su equipo.
El trabajo y el apego al territorio, no a la teórica y al absentismo laboral político, son fundamentales. Tiene un equipo renovado y esa ilusión del resultado debe servir para espolear el trabajo y convertir la oposición en un ejercicio práctico que devuelva a las Cortes el papel de reflejo de los problemas y soluciones de la gente.
