Cultura

¿El festival Luminaria Sound salvará la Soria rural?

¿El festival Luminaria Sound salvará la Soria rural?
El festival Luminaria Sound confirma su vocación territorial. Nacido en Pedro, un pueblo de Soria prácticamente deshabitado, se ha convertido en un ejemplo de cómo la iniciativa colectiva puede transformar la despoblación en oportunidad cultural. Tras el éxito de su primera edición, sus impulsores han desvelado claves sobre su evolución en una entrevista concedida a la Organización cultural FOGO. Goyo (miembro fundador de Celtas Cortos e impulsor de Luminaria Sound) y su sobrino Andrés detallan el origen del proyecto y las líneas maestras de su próxima etapa. Los organizadores recuerdan que el germen del festival se remonta a una experiencia previa durante las fiestas del pueblo. Aquella iniciativa se celebró durante cuatro años, pero terminó pausándose por la complejidad organizativa. Según explican, el proyecto se fue «fraguando como un año y medio antes de que se hiciera realidad en el 2025». La edición de 2025 combinó actividades tradicionales con conciertos por la tarde-noche. En la entrevista destacan la respuesta del público y la participación intergeneracional. La entrevista concedida a FOGO también pone el foco en las dificultades reales de levantar un festival en un entorno rural extremo. «En nuestro pueblo no hay cobertura, excepto en algún puntito así suelto», explican. Este condicionante obligó a buscar soluciones técnicas para garantizar pagos y coordinación en un contexto donde la conectividad es limitada. A ello se sumaron los problemas logísticos derivados del acceso por carretera y la falta de aparcamiento. La organización apostó por un modelo gratuito, lo que implicó buscar apoyos y lanzar una campaña de crowdfunding que «fue un éxito». La parte más reveladora de la entrevista es la que aborda el horizonte del festival. Entre las posibilidades figura no concentrar toda la programación en un único día y extender actividades a distintos puntos de la comarca de Tiermes. La intención es reforzar la cooperación entre pueblos que comparten una misma problemática demográfica. El objetivo es convertir el festival en herramienta de visibilización y dinamización rural. «Poquito a poco es un granito de arena», afirman.