Política
¿Mañueco cederá ante VOX? La negociación clave por las Cortes

Hace cuatro años, la presión de un posible adelanto electoral afectaba a Mañueco. Con un VOX en auge, tanto en Extremadura como en Aragón, pero ajustado a la realidad del ciclo electoral en Castilla y León, el de Salamanca no tuvo otra opción que entregar las Cortes a quien seguramente sería su tercer vicepresidente. En aquel entonces, además de la presión, jugaba en su contra la crisis interna de su partido con la caída de Pablo Casado, la llegada de Feijóo, la entrada de VOX en las instituciones por primera vez, la amenaza de una repetición electoral y las posibilidades de que un PSOE derrotado se uniera al resto del hemiciclo para arrebatar la presidencia del parlamento.
El panorama actual es diferente, especialmente para Mañueco, el político que ha brindado estabilidad a Feijóo y a sus colaboradores Azcón y Guardiola, evitándoles una derrota electoral. Mañueco solo necesita confiar en la palabra de Abascal, quien ha manifestado que no exigirá sillones ni BMWs de las Cortes, sino que se centrará en acciones de gobierno. Si Abascal cumple su palabra, la negociación no incluirá el parlamento ni sus BMWs, ya que estos no son medidas esenciales para el futuro de España.
A diferencia de las preocupaciones que los ciudadanos transmitían a Pollán durante la campaña, los BMWs solo representan el deseo de ciertos individuos. En esta ocasión, Mañueco no tiene intención de ceder las Cortes en la negociación. Su estrategia apunta a recuperarlas o a lograr que VOX sacrifique algo importante si desea mantenerlas. Es poco probable que UPL acepte la tentación de obtener un puesto en la mesa de las Cortes a cambio de su apoyo, un escenario que el PSOE anhela.
