Cultura
¿Adiós a la maleza? Parador de Soria amplía parking y rescata un tramo de muralla

Paradores de Turismo de España ha impulsado un proyecto para el Parador de Soria que incluye la reforma y ampliación del aparcamiento, así como la liberación de un tramo de muralla actualmente oculto por la maleza. Este proyecto ya cuenta con la aprobación de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural, que ha autorizado las obras bajo ciertas condiciones.
La intervención consiste en la reforma del aparcamiento de clientes del Parador de Turismo de Soria y la puesta en valor del tramo de muralla, ubicado en la calle Fortún López, número 2 de Soria, promovidas por Paradores de Turismo de España, SME, S.A.
El proyecto detalla los trabajos necesarios para reformar el aparcamiento descubierto del Parador de Soria destinado a los clientes, justificando la puesta en valor del tramo de muralla del entorno del aparcamiento, según la Comisión de Patrimonio, presidida por Yolanda de Gregorio.
La intervención abarca una superficie aproximada de 1.700 metros cuadrados destinada al estacionamiento exterior de vehículos ligeros, con capacidad para unas treinta plazas, incluyendo las reservadas para personas con movilidad reducida.
El aparcamiento contempla la pavimentación para el nuevo vial de asfalto impreso, un nuevo sistema de recogida de aguas pluviales y la colocación de adoquín hormigón coloreado con separación lineal en granito y muretes bajos que protejan el área peatonal.
La intervención en la muralla es, por el momento, una incógnita, ya que dependerá del estado de conservación del lienzo que se descubra. Según fuentes de Patrimonio, no se puede apreciar el estado actual debido a la vegetación trepadora y arbustiva que la oculta. Una vez retirada la vegetación, se plantea la limpieza, el rejuntado de la fábrica, la reconstrucción de partes necesarias con sillarejos de piedra natural arenisca y la impermeabilización superior.
El aparcamiento coincide con el yacimiento ‘El Castillo’, que cuenta con Protección Preventiva grado 1. Aunque no se prevén trabajos bajo cota cero, la Comisión ha considerado necesaria la realización de un control arqueológico. Se deberá desprender cuidadosamente la vegetación para evitar daños en los muros, priorizando el desprendimiento gradual y utilizando herramientas adecuadas. Se dejará un espacio sin pavimentar de unos 50 centímetros junto al trazado de la muralla.
