Cultura
¿El Puente de Hierro de Soria: qué historia esconde este gigante inutilizado sobre el Duero?

El Puente de Hierro de Soria, construido en 1929, fue una pieza estratégica en la conexión ferroviaria de la provincia durante décadas. Formó parte de la sección Soria–Calatayud del ferrocarril Santander-Mediterráneo, integrado posteriormente en la línea Soria-Castejón, permitiendo el paso de trenes sobre el río Duero. Tras la clausura del tráfico ferroviario en esa línea en los años noventa, el puente quedó sin uso permanente y hoy se conserva como parte del patrimonio industrial local.
El puente se construyó para resolver el reto de salvar el cauce del Duero en el trazado ferroviario que enlazaba Soria con Calatayud y, posteriormente, con Castejón. La primera prueba de carga se realizó en agosto de 1929, y poco después la infraestructura entró en servicio con la inauguración oficial de la sección Soria-Calatayud el 21 de octubre de 1929.
Técnicamente, la estructura del puente es metálica con un tablero de vigas trianguladas e incorpora unos 30.000 remaches en su ensamblaje. Tiene aproximadamente 70 metros de longitud y 10 metros de altura, apoyado sobre estribos de hormigón a ambos lados del cauce.
Actualmente puede cruzarse a pie a través de sus pasarelas laterales originales, estando incluido en los itinerarios señalizados del entorno del Duero, conectando las zonas de San Prudencio y San Polo en la capital soriana. El Ayuntamiento de Soria instaló iluminación ornamental con luces LED que realzan la estructura durante la noche.
