Sucesos
¿Las riadas retrasan la reconstrucción del puente de Almazán? Esto es lo que sabemos

La crecida del río Duero, producto de las recientes borrascas de febrero, ha provocado el aplazamiento de las obras del puente medieval de Almazán. La fuerza del agua arrastró la ataguía instalada para la construcción de una nueva plataforma. El Ayuntamiento ha aprobado la suspensión temporal de las obras, solicitada por la empresa Técnicas para la Restauración y Construcciones S.A., hasta junio. La empresa argumenta que el caudal del río alcanzó los 215 metros cúbicos por segundo, generando una situación de riesgo e imposibilidad técnica para continuar los trabajos. La riada ha impedido asegurar las condiciones de estabilidad y protección necesarias para los trabajadores, ya que no es posible acceder al cauce ni reconstruir la ataguía. Las obras aplazadas incluyen la construcción de una nueva plataforma sobre el puente medieval y las reparaciones en la calzada de la carretera N-111. El Ayuntamiento adnamantino ha destinado unos 370.000 euros a estas reparaciones, que eran la última fase de intervención en el puente. Tras la borrasca Filomena en 2021, el puente ha sufrido daños sucesivos en las borrascas Juan (2024) y Jana (2025). Un estudio posterior a Filomena determinó daños importantes en la estructura, acordándose una consolidación estructural con intervención en pilastras, cimentación y bóvedas, así como la construcción de la plataforma volada y la reparación de la calzada. La estructura actual del puente es resultado de modificaciones a lo largo del siglo XX, incluyendo ensanches en 1915 y 1980.
