Salud
¿Es Soria el modelo europeo para redes de autocuidado vecinal?

La pandemia puso de manifiesto las necesidades del medio rural, incluyendo el envejecimiento de la población, la soledad, la polimedicación, el aislamiento, la baja conectividad y la escasa cobertura de servicios sociales y sanitarios. Esto impulsó a la enfermera-doctora Yolanda Lapeña a crear una red de autocuidados vecinales en Deza, obteniendo "resultados casi inmediatos". En esta iniciativa, los vecinos se convirtieron en "agentes de salud", encargándose de sus cuidados cotidianos no profesionales, siempre bajo la guía de la enfermera comunitaria. Este proyecto, premiado por la Gerencia de Sanidad en Soria, se ha convertido en un ejemplo a seguir en Europa y será presentado en el Congreso Mundial de Enfermería 2026 en Sao Paulo.
Yolanda Lapeña comenzó con un grupo de vecinos, extendiendo la red hasta medio centenar de personas mediante entrevistas y grupos de discusión. Se diseñó un plan formativo dinámico, adaptado a la disponibilidad de cada participante, con reuniones participativas y talleres semanales para abordar las necesidades emergentes. La red fortaleció el vínculo entre ciudadanos y profesionales, empoderando a los vecinos para resolver problemas y ayudarse mutuamente.
Este proyecto puede aplicarse en cualquier pueblo o territorio, cambiando la atención en el medio rural. Tras un diagnóstico previo publicado en la revista ‘Enfermería Comunitaria’, se implementó una intervención con la comunidad como protagonista y la enfermera como guía. Los resultados fueron significativos, con aceptación y entusiasmo por parte de los participantes, quienes expresaron orgullo, ilusión y una sensación de "revivir". La Red se convirtió en un espacio de pertenencia, motivación y ruptura de rutinas.
Además del empoderamiento para el autocuidado, los miembros gestionaron mejor sus problemas de salud, mejoraron la adherencia terapéutica y ayudaron a otros vecinos, convirtiéndose en agentes de salud locales. Se fortaleció la cohesión social, permitiendo que personas que apenas se relacionaban compartieran paseos, juegos, tareas y acompañamientos. Los participantes se sintieron más unidos, vivos y conectados con su pueblo.
Ayudar generó mayor satisfacción que recibir ayuda, relacionándose con salud, vitalidad y propósito. Recibir ayuda dejó de ser un signo de debilidad, convirtiéndose en parte del cuidado compartido. El proyecto fue reconocido por autoridades, medios y el resto del pueblo, creando un logo propio y presentando públicamente las actividades, lo que reforzó la identidad de la Red. Se observó una reducción en las visitas a la consulta médica y una participación relevante en todas las actividades planificadas.
La enfermera familiar y comunitaria fue clave en todas las fases, detectando necesidades, liderando y coordinando con metodología científica, formando, orientando y acompañando al grupo, e impulsando el empoderamiento individual y colectivo. Se incorporó una enfermera mentora a distancia para romper el aislamiento profesional, utilizando la teleenfermería para implementar cuidados enfermeros y empoderar a los ciudadanos en la autosuficiencia de sus cronicidades.
La comunidad pasó de ser receptora a protagonista, identificando necesidades reales, diseñando soluciones, ayudando de forma voluntaria y organizada, generando un espacio seguro para compartir, aprender y participar, y asumiendo responsabilidad sobre su propia salud y la de sus vecinos. Este modelo crea redes de apoyo reales, sostenibles y adaptables, que favorecen el envejecimiento en casa, la autonomía y la calidad de vida.
Este proyecto no solo mejora la salud, sino que revitaliza pueblos, fortalece comunidades y consolida el papel de la enfermera comunitaria como líder en promoción de la salud en el mundo rural. Actualmente, se trabaja en un segundo artículo científico y en la difusión de esta experiencia dentro de la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León.
La Red de Autocuidados Deza es un proyecto estructurado, basado en evidencia científica, replicable y adaptable, que responde a necesidades reales del medio rural y se alinea con las estrategias actuales de envejecimiento activo, atención comunitaria y sostenibilidad del sistema sanitario. Está generando gran expectación en el ámbito sanitario y social. Su impulsora fue invitada por el Ministerio de Sanidad a participar en la jornada del Día Mundial de la Salud y ha formado parte de un panel de expertos internacionales sobre envejecimiento rural activo, invitada por la Fundación Diagrama.
