Salud
¿Qué le duele a Blanca, traumatóloga en Soria, tras jornadas de 20 horas?

La médica Blanca, especialista en Traumatología y cirugía ortopédica en el Hospital de Santa Bárbara, en Soria, reflexiona sobre el duelo tras la tragedia de Adamuz. Afirma que entre paciente y paciente, comentan la tragedia y se le parte el alma al pensar en todas esas personas con proyectos de vida truncados. Confiesa sentir alivio por no haber estado en ese tren, replanteándose la vida y desbloqueando un nuevo miedo a viajar en tren.
Blanca revela que le duele tener que tomar decisiones vitales tras 20 horas seguidas trabajando y entrar a quirófano con hambre y sueño para operar fracturas graves. Lamenta que sus hijos no la vean y que su jornada laboral alcance las 90 horas semanales, mientras se lucha por la jornada de 35. Critica que sus horas de guardia no cuenten para la jubilación y la exposición a riesgos laborales sin ser considerados profesión de riesgo.
Denuncia que se haga creer a la población que los médicos son ricos y privilegiados, cuando son la mano de obra barata del sistema. Explica que ganan bien por trabajar el doble o el triple de horas. Le duele sostener el hartazgo de la población por las demoras en las consultas, siendo los médicos la cara visible de un sistema de salud herido, pero no los culpables.
Fuera del hospital, le duele llegar agotada y tener que disimular con sus hijos, o directamente irse a dormir. Considera una mentira los tres días de descanso tras una guardia de 24 horas, ya que al día siguiente debe estar operando. Le frustra que personas ajenas a su trabajo negocien sus condiciones laborales.
No obstante, encuentra satisfacción en solucionar problemas graves a los pacientes y reconoce que, dentro del panorama laboral nacional, su sueldo les permite tener una vida amable, aunque no consideren que estén bien pagados en comparación con el esfuerzo y la responsabilidad.
