Gastronomía

¿Por qué la trufa de Soria es un diamante gastronómico?

¿Por qué la trufa de Soria es un diamante gastronómico?
Castilla y León presume de una joya gastronómica: la trufa negra (Tuber melanosporum). El sector, en auge, prevé superar los 10.000 kilos producidos en esta campaña. Más allá de las cifras, la trufa es sinónimo de arraigo rural, nuevos proyectos, gastronomía y turismo. José Manuel Pérez, presidente de Atrusoria, destaca el crecimiento anual del sector. Soria, que factura el 60% de la trufa negra de la comunidad, es clave para entender este auge. Los cultivos avanzan y, según la PAC, hay 600 hectáreas registradas, aunque la realidad podría triplicar esa cifra. Se busca divulgar este producto de la tierra, presente en ferias y eventos como la Feria de Abejar, el congreso Cocinando con Trufa, la Semana de la Trufa y la Ruta Dorada de la Trufa. Además, regresa ‘Trufax’ a Medinaceli el 21 y 22 de febrero. El proyecto Tuberlabel, liderado por la Fundación Cesefor, impulsa las subastas en la Lonja de Abejar (Soria) y Lerma (Burgos), ofreciendo a los productores una herramienta de comercialización ventajosa. Este sistema transparente valora la calidad de cada lote, que debe pesar al menos 800 gramos. El consumidor final también se beneficia, conociendo el origen y la calidad de la trufa. Aunque el precio al consumidor final puede alcanzar los 900-1.000 euros/kilo, muchos restaurantes la incorporan a sus menús. Beatriz Martínez, de Asohtur y el Virrey Palafox, destaca la trufa como atractivo invernal y experiencia turística. El Parador de Turismo Antonio Machado de Soria ofrece una experiencia integral con cenas trufadas, charlas y visitas a plantaciones. Carlos Aldea, jefe de cocina, resalta la singularidad de la trufa soriana a nivel mundial. El Restaurante Duque (Medinaceli) ofrece menús trufados que atraen a clientes de toda España. Ángel Cortés, chef, destaca la versatilidad de la trufa, incluso combinada con marisco.